Como doctorando y encargado de enseñar español en la Universidad de Columbia (NYC) he abierto este blog como posibilidad de compartir con otros mis experiencias profesionales y de establecer una carta de presentación que hable de cómo entiendo la actividad docente. El blog es simplemente una herramienta a la que pretendo añadir materiales didácticos, información sobre mis cursos y apuntes curiosos sobre cómo la idea que tenemos de la práctica de la enseñanza se ve siempre modificada por las inquietudes y los intereses que aportan los estudiantes. Dado que una clase es siempre un espacio de convivencia y debe ser un flujo de información multidireccional en el que todos aprendemos cada día un poco, espero que este blog me sirva para transmitir en parte lo que yo aprendo con mis estudiantes.


Creo que hay algo intelectualmente enriquecedor en la enseñanza considerada en sí misma, sea cual sea su objeto. Aunque el trabajo intelectual que desarrollo en mis estudios de doctorado, la cultura de la Temprana modernidad en la Península ibérica, tiene poco que ver con la teorización sobre la adquisición de una L2, en realidad, cualquier actividad docente acaba por contaminar la manera en la que nos enfrentamos al trabajo intelectual y viceversa. La avidez por aprender es en este sentido el motor que me anima a enfrentarme a cada clase como un desafío con la sensación previa de que al final habrá siempre algo de frustración al no haber podido cubrir toda la materia que hubiera querido y de que suceda lo que suceda habré aprendido algo valioso que será de gran utilidad.